
Cuando camino en este invierno, con el viento corriendo apurado, siento que revienta en mi cara y mi pelo se estira, cierro los ojos y pienso "que fresco pero que frió" por eso uso mi abrigo y los guantes que me tapan los dedos. Siento que me gusta, pero al mismo tiempo lo evito, como tantas cosas que miro, pero solo hasta ahí llego. Quiero continuar caminando pero sin toparme con algo, eso que me hace pensar que lo que hago esta mal; no lo puedo evitar, muchas veces la mente gana, pero mientras no llegue a más, en mi corazón se va a quedar. No escribiré mas por que alguien puede leer lo que no tiene que saber.












